Ya es obligatorio registrar la jornada de los trabajadores

Desde el 12 de mayo todas las empresas están obligadas a llevar un registro de la jornada de sus trabajadores. El objetivo de esta medida es garantizar que se respetan los límites del horario fijado en el contrato y, de esta manera, controlar las horas extra no pagadas o fraudulentas.

Según Expansión, casi la mitad de los trabajadores que el año pasado hicieron horas extras no las vieron reflejadas en sus nóminas y, por tanto, no cotizaron tampoco a la Seguridad Social. Recuperando el registro de la jornada se pretende luchar contra este fraude, beneficiando también al trabajador.

En la práctica, es una manera de reducir la impuntualidad y el absentismo, lo que es igualmente positivo para la productividad general de la empresa.

 

El registro de la jornada dejó de ser obligatorio en mayo de 2017 pero se ha recuperado de nuevo como medida para luchar contra la precariedad laboral.

 

El Real Decreto ley 8/2019, de 8 de marzo de 2019, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo, establece que las empresas deben facilitar a sus trabajadores el sistema para fichar, es decir, registrar la hora de entrada y la de salida. Esto afecta tanto a contratos de jornada completa como a tiempo parcial, seas sociedad o autónomo con trabajadores a tu cargo.

No existe una plantilla o modelo oficial proporcionado con el Gobierno para llevar el registro de cada trabajador, aunque la información básica sí está clara: datos identificativos de empresa y trabajador, horas de entrada y de salida para cada día y el cómputo de horas totales (ordinarias y complementarias). Además, se firmará igual que la nómina ya que se deberá entregar una copia del resumen cada mes.

La empresa puede elegir el sistema de registro a implantar, pactando antes con los representantes legales de los trabajadores si no lo indica el convenio colectivo. Hay 3 posibles maneras de llevar este registro:

  • Métodos tradicionales: apuntar en un papel es la manera más rápida y barata de poner en marcha un control horario. Puede ser fácilmente manipulable pero resulta muy ágil para los trabajadores que siempre hacen el mismo horario.
  • Programas o apps: realizan más eficientemente las mismas funciones que los métodos tradicionales y son una oportunidad para digitalizar procesos internos. Muy útiles para empresas con teletrabajadores.
  • Sistemas biométricos: se basan en reconocimiento facial o de huellas. Muy prácticos en oficinas con muchos trabajadores, pero difíciles de utilizar en caso de teletrabajo.

El registro debe conservarse durante 4 años y estar disponible para los trabajadores, sus representantes legales y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. A partir de la entrada en vigor de esta medida se empezarán a realizar inspecciones para asegurar su cumplimento.

No disponer del registro de la jornada o incumplir los límites horarios, horas extra o descansos, se considera una falta grave y la multa va desde los 626 euros a los 6.250. Sería leve si se incumpliese la forma en la que se registra la jornada, bajando entonces la penalización a entre 60 y 625 euros.

Registrar la jornada es una manera de que tanto la empresa como el trabajador  sean transparentes en cuanto al cumplimento del horario y a la retribución por horas trabajadas.

En la siguiente infografía tienes un resumen de esta medida.

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