¿Especializarse o ser polivalente en tu trabajo?

Cuando pensamos en nuestra empleabilidad (ya sea como candidato o como trabajador que en un momento dado puede querer cambiar de empleo), siempre nos puede surgir una duda: ¿es mejor ser polivalente o especializarse? ¿Qué valoran mejor las empresas?

A continuación te contaremos qué puedes ganar con ambas posibilidades.

Especializarse o ser polivalente

Ciertas organizaciones buscan contar con empleados capaces de afrontar las funciones más diversas cuando estas se vuelven necesarias (por más que dichas funciones no formen parte inicialmente de sus teóricas obligaciones). En ese sentido, los perfiles polivalentes hacen a las empresas mucho más ágiles, lo que puede llegar a traducirse en una importante ventaja competitiva. Estos son los principales pros de la polivalencia en el trabajo.

Las ventajas de ser polivalente

– Al aprender sobre varios aspectos diferentes en tu trabajo, te conviertes en un profesional con experiencia diversificada. Por lo tanto, tu abanico se abre.

– Incluir en tu currículum los programas y tareas con los que trabajas de forma habitual te otorgará un perfil más competitivo y completo.

– Puedes adquirir una visión más global sobre la estrategia de la empresa.

– Al contar con la oportunidad de tratar habitualmente con proveedores y clientes, tienes la posibilidad de hacer crecer tu agenda de contactos.

– Estarás mejor capacitado para ayudar a tus compañeros, así como para encargarte de sus labores cuando se encuentren de baja o de vacaciones.

Los perfiles polivalentes hacen a las empresas mucho más ágiles.

Justo al otro lado de la balanza, se encuentran los perfiles especialistas. Estos profesionales son expertos en un área o función determinada, lo que los hace mucho más competitivos si se limitan a realizar exclusivamente lo que saben hacer; por este motivo, las empresas los valoran muy positivamente. Te contamos los puntos fuertes de especializarte en una disciplina concreta.

Las ventajas de especializarse

– Los conocimientos específicos que poseerás te convertirán en todo un experto en la empresa, capaz de entender y desentrañar los procesos más complicados de una organización.

– Al centrarte diariamente en una sola tarea, puedes identificar con mayor facilidad las funciones en las que debes mejorar. Así te será más fácil formarte.

– Puesto que las tareas más específicas y complejas solo pueden realizarlas los perfiles especialistas, tu labor será fundamental en la empresa. Algo que suele traducirse en mejores remuneraciones.

– Los perfiles especializados permiten a los profesionales trabajar una marca personal que les hará destacar frente al resto de trabajadores: con esto tienes, sin duda, un filón para tu currículum.

– Si bien un perfil especializado te impide realizar las funciones de otros compañeros, podrás brindarles una ayuda más eficaz con tareas colaterales o asuntos que os competan a ambos.

Los perfiles especialistas son expertos en un área o función determinada, lo que los hace mucho más competitivos

Después de haber leído todo esto, qué crees que es mejor, ¿ser polivalente o especializarse? Lo cierto es que quizás no haya una respuesta correcta. De hecho, si lo pensamos bien, nos daremos cuenta de que no existe un perfil preferible: lo que existe en realidad es un perfil que se adapta mejor o peor a determinados puestos y organizaciones.

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